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Museo de ciencias

 

MUSEO DE CIENCIAS NATURALES DE ARNEDO

ATAPUERCA
ATAPUERCA Y LA EVOLUCIÓN HUMANA
HOMO ANTECESSOR: EL PRIMER EUROPEO
ÚTILES PREHISTÓRICOS
MINERALOGÍA
MINERALES DE LA RIOJA
PALEONTOLOGÍA
ATAPUERCA

Lo primero que llama la atención en la visita al Museo es la vitrina dedicada a los yacimientos de Atapuerca, con una muestra de los diversos materiales encontrados en tan singular enclave paleontológico, primero de Europa, datado desde 120.000 a más de 800.000 años. Destacar , entre estos materiales, el cráneo nº 5 llamado “ MIGUELÓN “ pues fue encontrado el día que Miguel Indurain ganó el tour de Francia. La mandíbula de este cráneo apareció casi intacta apenas a unos centímetros de donde había estado el cráneo, y al limpiar los temporales aparecieron martillo, yunque y estribo. Con ella se pudo hacer una reconstrucción de cómo era, la fotografía de un habitante pleistoceno de la tierra de Atapuerca. Era la primera vez que aparecía la estructura ósea completa de la cabeza de un único individuo, la más fidedigna imagen que conocemos de un ser humano del pasado.

ATAPUERCA Y LA EVOLUCIÓN HUMANA
La aparición de nuestro género, Homo, en el continente africano hace unos 2,5 millones de años significó un salto cualitativo en la evolución humana. Aunque todavía no hay consenso entre los investigadores sobre cómo nombrar a estos humanos, lo cierto es que, con su cerebro más grande y su mayor estatura, los primeros representantes de Homo se parecían mucho más a nosotros que los australopitecos que existían hasta entonces. Por primera vez se podía reconocer rasgos claramente humanos en el registro fósil. También fueron los primeros humanos en salir de África, y tenemos pruebas de su presencia hace aproximadamente 1,8 millones de años en el yacimiento de Dmanisi, en la República de Georgia, en el Caúcaso. Sin embargo, los humanos no llegaron a Europa

hasta hace un millón de años, cuando aparecen en los yacimientos de Ceprano en Italia y en la Sierra de Atapuerca. Los restos humanos encontrados en la Sierra forman un registro imprescindible para entender la evolución humana en Europa durante el Pleistoceno.

HOMO ANTECESSOR: EL PRIMER EUROPEO

El día 8 de julio de 1994, la Sierra de Atapuerca reveló uno de sus secretos más sorprendentes. La excavación en el yacimiento de Gran Dolina había alcanzado ya el nivel TD6, que proporcionaba abundantes herramientas líticas primitivas y restos de fauna datada en unos 800.000 años. Aquel día, en el llamado estrato Aurora, denominado así por una de las arqueólogas del equipo, se descubrieron los primeros restos de lo que sería una nueva especie humana: Homo antecesor.

Fiel a su nombre, estos humanos fueron verdaderos pioneros del Pleistoceno. Atravesando miles de kilómetros de los más dispares paisajes, desde estepas a altas montañas, llegaron desde su cuna en África hasta el extremo occidental de Europa, donde encontraron un lugar idóneo para finalizar su peregrinaje: la Sierra de Atapuerca, paraje que les ofrecía numerosas cuevas como lugar de refugio, agua próxima, abundantes animales de caza, fuentes ricas en materia prima para fabricar sus utensilios de piedra y un clima templado y agradable.

Después de dos campañas de excavación, se habían recuperado más de 80 fósiles humanos que correspondían a diversas partes del cuerpo: una cara y varios huesos craneales, dientes, costillas, vértebras, huesos de los antebrazos y de manos y pies. El estudio antropológico de estos restos ha permitido a los investigadores de Atapuerca conocer cómo eran estos humanos tan remotos en el tiempo. Lo más sorprendente fue el aspecto de la cara, ya que parecía casi idéntica a la nuestra. Nadie hubiera esperado encontrar una anatomía tan “ moderna “ en un fósil tan antiguo. Por otro lado, los dientes eran muy primitivos, más parecidos a otros encontrados en África, correspondientes a algunos de los primeros representantes del género Homo, con una datación cifrada en más de 1,5 millones de años. El hueso frontal de la cara también presentaba unas “cejas” bastante desarrolladas, otro rasgo primitivo del que nuestro cráneo carece en la actualidad. Respecto a la estatura, ésta se ha establecido en torno a 1,70 metros, por el tamaño de los huesos largos del cuerpo. Fue esta combinación de rasgos claramente primitivos, junto a otros aparentemente modernos en los fósiles de Gran Dolina, la que llevó a los investigadores de Atapuerca a proponer una especie humana, dado que ningún otro fósil conocido compartía esta anatomía.

Centenares de miles de años más tarde, estos pioneros del Pleistoceno evolucionaron hacia el Homo heidelbergensis, otra especie que está bien representada en la Sierra de Atapuerca. En África, las poblaciones de origen del Homo antecesor siguieron otra trayectoria, llegando a convertirse en nuestra propia especie, Homo sapiens. Los restos humanos encontrados en la Gran Dolina ocupan una posición central en la evolución humana, siendo el último antepasado común entre los Neandertales y nosotros.

Bibliografía: Revista “YACIMIENTOS DE LA SIERRA DE ATAPUERCA”. Editada por: Patronato de Turismo de la Provincia de Burgos.

ÚTILES PREHISTÓRICOS

A continuación se exponen útiles prehistóricos: vasijas, armas, herramientas y objetos para el adorno personal, la adoración y el culto, como los utilizados por el hombre primitivo que habitó esta comarca desde el Paleolítico inferior.

A partir de este periodo es cuando el hombre empezó a prestar atención a los minerales, aprendiendo a seleccionar entre las rocas de su entorno las más duras y fáciles de tallar, usando con preferencia el silex y la cuarcita a partir de cuyo núcleo obtenía: hachas, buriles, lascas y raspadores.

Durante la revolución del neolítico, el hombre ensayó nuevas técnicas para labrar sus utensilios, desarrollando un verdadero dominio en las labores manuales y consiguiendo hachas y hazuelas para la caza y el trabajo agrícola. La cerámica, innovación neolítica, constituyó una de las expresiones artísticas más características del hombre primitivo.

MINERALOGÍA

Siguiendo nuestra visita nos encontramos con los Minerales, que están presentados según las normas museísticas en vigor., para que la visita resulte atractiva al público no especializado y la exposición pedagógica para alumnos, investigadores y aficionados.
Los ejemplares expuestos, se encuentran agrupados según la clasificación siguiente:

- Escala de dureza de Mohs: del mineral más blando, como es el talco, al más duro que es el diamante.
- Sistemas cristalinos: del cúbico al triclínico
- Formaciones y agregados cristalinos: del cuarzo a la fluorita
- Clases de Minerales según Strunz, que va desde los elementos como el azufre hasta los minerales orgánicos como la antracita y el ambar
- Minerales que empieza a utilizar el hombre primitivo: cobre, zinc, plomo y hierro
- Minerales abundantes en la naturaleza: piritas, cuarzos, calcitas y yesos
- Minerales típicos de las diferentes Comunidades Autónomas
- Minerales Típicos de La Rioja
MINERALES DE LA RIOJA

Se conocen desde la antigüedad las piritas, piritones o espantalobos, como el mineral típico de la Comunidad y que figura también entre los clásicos de la mineralogía española, junto con el cinabrio de Almacén, la fluorita de Asturias, la dolomita de Navarra o los aragonitos de Cuenca, y está presente igualmente en los Museos de Ciencias Naturales más prestigiosos del mundo.

Aunque de menor belleza que las piritas pero con la misma importancia mineralógoca, se encuentran otros minerales en yacimientos de toda la geografía riojana, destacando los siguientes: alabastro, analcima, azabache, azufre, azurita, barita, calcita, cuarzo, calcopirita, dolomita, epidota, epsomita, galena, glauberita, goethita, hematites, malaquita, oligisto, pirita, pirolusita, sal gema, sílex, xilópalo y yeso en romboedros, acicular, laminar, rojo y fibroso.

PALEONTOLOGÍA

En la sección dedicada a la Paleontología, los fósiles, están presentados por grupos que abarcan desde el periodo Cámbrico en la Era Primaria hasta el Pleistoceno en el Cuaternario.Los fósiles expuestos proceden de diferentes lugares del mundo, destacando entre otros:
- los trilobites del Sahara
- los peces
- un mesosaurio de brasil
- la madera fosilizada de Arizona
- las tortugas propias de la península ibérica
A continuación se presentan los fósiles encontrados en los terrenos del Plio-Pleistoceno de Villarroya, en los yacimientos cretácicos donde aparecen las huellas de Dinosaurios, y en las estribaciones jurásicas de Peña Isasa, entre Préjano y Muro de Aguas.
Pero, el mayor atractivo se encuentra en el espacio antes ocupado por la bodega del Palacio, el cual se encuentra ocupado por réplicas de huellas, cráneos, garras y dientes de dinosaurios y en las que las tortugas, aves, pterosaurios, huesos, cráneo de cocodrilo y pez lepidotes vienen a representar la gran variedad de especies animales que habitaron estos parajes a lo largo de millones de años anteriores a nuestro tiempo.